España consolida una década de crecimiento y transformación en la eurozona, según Allianz Research
- España supera en ~11% su PIB prepandemia y culmina una década de reformas.
- El sur de Europa consolida su avance mientras Alemania encadena años de estancamiento, lo que refleja un giro en el crecimiento europeo.
España ha consolidado en los últimos años una recuperación económica sólida y sostenida, impulsada por reformas estructurales, una fuerte creación de empleo y el impacto positivo de los fondos europeos, según Allianz Research. La economía española se sitúa actualmente en torno a un 11% por encima de los niveles previos a la pandemia, y se posiciona entre las más dinámicas de la eurozona.
El crecimiento ha estado respaldado principalmente por el mercado laboral. La reforma laboral de 2021 ha mejorado la calidad del empleo, con una caída de la temporalidad de más de 10 puntos y una reducción del peso de los contratos temporales en nuevas contrataciones por debajo del 60%.
A ello se suma el efecto de los fondos europeos Next Generation EU, con una asignación equivalente a aproximadamente el 8,5% del PIB, que ha permitido aumentar la inversión pública, estimular la demanda interna y avanzar en la modernización de la economía sin incrementar la deuda pública. España ha registrado además superávits primarios desde 2022, reforzando su credibilidad fiscal.
España también ha fortalecido su posición en el ámbito energético, donde más del 50% de la electricidad ya proviene de fuentes renovables, generando una ventaja competitiva en costes energéticos frente a otras economías europeas y posicionando al país como destino atractivo para nuevas inversiones industriales.
En paralelo, la mejora del sistema financiero, con una reducción de los préstamos dudosos hasta en torno al 2,4%, ha contribuido a reforzar la estabilidad y la capacidad de financiación de la economía.
Un giro en el crecimiento europeo
España se enmarca en una tendencia más amplia en el sur de Europa, que ha dejado atrás una década de bajo crecimiento para liderar la recuperación tras la pandemia. Junto a Portugal y Grecia, forma parte del grupo de economías que hoy operan en torno a un 11 % por encima de los niveles previos a la crisis sanitaria. Este avance se explica por el impacto combinado de las reformas, la solidez del empleo y el impulso de los fondos europeos.
En paralelo, este proceso de convergencia también refleja una desaceleración en las economías del norte, donde países como Alemania han atravesado varios años recientes de estancamiento. En conjunto, este reequilibrio ha contribuido a reducir de forma notable la histórica brecha entre el norte y el sur de la eurozona, poniendo de manifiesto un cambio más estructural en el patrón de crecimiento europeo.
No obstante, existen retos relevantes a medio plazo. El crecimiento reciente ha estado impulsado principalmente por el empleo, lo que pone de relieve la necesidad de reforzar la productividad como motor de convergencia sostenible. Además, el fin del programa Next Generation EU en 2026 supondrá una prueba clave para la continuidad del impulso inversor y reformista, en un contexto de normalización de las condiciones financieras.
En este escenario, la capacidad de mantener el ritmo de reformas, atraer inversión privada y consolidar los avances alcanzados será determinante para que España continúe fortaleciendo su posición dentro de la eurozona. La clave será afianzar estos progresos de forma estructural en la economía —más allá del impulso de los fondos europeos— para sostener el dinamismo reformista y asegurar su continuidad en el tiempo.
Puede consultar el estudio en el siguiente enlace: Southern Europe won the last decade. The next one is less obvious | Allianz
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30 de junio de 2026